En esta página
pacientes analizados durante sus primeros 60 días
seguía activo después de 30 días
sesiones por usuario y semana de media
Cómo el Hospital General de Granollers incorporó PuntoCare a sus servicios de neurología y neuropsicología, y cómo lo utilizaron 102 pacientes durante sus primeros 60 días.
El reto
Para los equipos de neurología y neuropsicología del Hospital General de Granollers, un hospital público de la provincia de Barcelona, el problema práctico que hay detrás de cada diagnóstico es visible a diario: la atención se presta en las consultas, pero se convive con la enfermedad en casa, y las necesidades de las personas con deterioro cognitivo son multidimensionales, no solo cognitivas. La unidad de neuropsicología del hospital ya trabaja precisamente en ello, combinando medicación sintomática con psicoeducación sobre cambios saludables en el estilo de vida y terapias no farmacológicas, entre ellas la terapia de estimulación cognitiva (TEC), la intervención no farmacológica más consolidada en la atención cognitiva. El reto es llegar a más personas y dar continuidad a la atención: el acceso a la TEC sigue siendo limitado y desigual entre regiones, solo el 16 % de las personas con demencia afirma recibir un apoyo adecuado de las unidades de memoria, los médicos de familia o las organizaciones de voluntariado, y, entre una consulta y la siguiente, los pacientes y sus familias dependen en gran medida de sí mismos para mantener esas rutinas.
Las herramientas digitales podrían llevar ese apoyo al hogar, pero su trayectoria entre las personas mayores es poco alentadora: la escasa confianza en el uso de la tecnología, las barreras de usabilidad y la falta de integración en los circuitos asistenciales hacen que la mayoría de las apps de salud se abandonen en cuestión de días. El equipo quería saber si un acompañante digital, presentado por los profesionales clínicos como parte de la atención habitual, podría trasladar a la vida cotidiana de los pacientes lo que ya funciona en la unidad.
La solución
PuntoCare se integró directamente en los circuitos asistenciales existentes del hospital, sin una infraestructura de investigación independiente. En las consultas externas de neurología y neuropsicología, los profesionales presentaban la app como parte de la psicoeducación habitual sobre los síntomas cognitivos, entregaban un folleto informativo a los pacientes y les ayudaban a descargarla cuando era necesario. En el circuito del Hospital de Día Sant Jordi, la incorporación era más estructurada, con una primera sesión guiada y un seguimiento informal semanal.
En casa, los pacientes recibían un plan diario a través de la app: un registro del estado de ánimo y del sueño; seis actividades de estimulación cognitiva que abarcaban memoria, atención, lenguaje, lógica, orientación y habilidades visuoespaciales; una serie de vídeos de ejercicio físico adaptados a su nivel de movilidad; y una o dos actividades de bienestar, como relajación guiada. La dificultad se adapta automáticamente al rendimiento de cada persona, y un sistema de puntos con un jardín personalizable permite ver los progresos de forma motivadora, sin fomentar la competición.
No se prescribió una frecuencia mínima de uso. Simplemente se animó a los pacientes a utilizar la app con la mayor regularidad posible, solos o con un familiar. Esto era relevante para la evaluación: el uso observado reflejaría una adopción real, no el cumplimiento de un protocolo de estudio.
Los resultados
De un total de 109 descargas, 102 usuarios contaban con al menos 60 días de observación y se incluyeron en el análisis. La adopción inicial de la app fue casi universal: el 94 % completó la configuración inicial y el 91 % realizó al menos una actividad.
La prueba más exigente era comprobar si el uso se mantendría. Y así fue: el 71 % de los usuarios seguía activo a los 30 días y el 54 % a los 60 días, con una media de cuatro sesiones por semana. Durante sus primeros 60 días, los usuarios completaron 1.917 actividades de estimulación cognitiva y 1.499 planes diarios de cuidado completos.
La satisfacción fue coherente con los datos de uso. Entre quienes respondieron a la encuesta, el 91 % valoró la experiencia con un 4 o un 5 sobre 5. Al preguntarles qué valoraban, destacaron la claridad de las explicaciones, la variedad de actividades y los ejercicios «que te hacen pensar».
«Los juegos diarios son entretenidos y ejercitan la mente»
Participante en el estudio piloto, Hospital General de Granollers
El uso no fue uniforme, y la evaluación lo reconoce abiertamente: junto a un grupo de usuarios muy constantes, había otros que utilizaban la app solo de forma ocasional. Esa heterogeneidad es, en sí misma, un hallazgo. Permite identificar al subgrupo de pacientes que necesita más apoyo, ya sea una incorporación estructurada, la participación de una persona cuidadora o el refuerzo de un profesional clínico, y está orientando la implantación de PuntoCare en nuevos centros.
Qué ocurrió después
Cuando terminó el periodo de evaluación, el equipo clínico pidió seguir utilizando PuntoCare con sus pacientes, y la app continúa en uso en el hospital. Se están manteniendo conversaciones con la dirección del centro para dar carácter permanente a esa continuidad, y los resultados se están preparando para su envío a una revista científica con revisión por pares.



